Noticias del mundo running

Terry Fox, una vida y una historia que debes conocer.

Hoy vamos a recordar la historia de Terrance Stanley Fox, más conocido como Terry Fox, un deportista y activista canadiense en pro de la investigación contra el cáncer.

SportsShoes Banner

Terry era un chico deportista y muy activo que como otros muchos durante la secundaria y la universidad fue jugador de baloncesto. Con apenas dieciocho años le diagnosticaron un osteosarcoma (un tipo de cáncer de huesos) ​ y a raíz del mismo tuvieron que amputarle su pierna derecha. Sin duda un golpe muy duro para cualquier persona que a Terry no le desmotivó para seguir practicando su pasión , el deporte, y continuó jugando al baloncesto, aunque en silla de ruedas —en esta disciplina ganó tres campeonatos nacionales— y sobre todo seguía corriendo con su pierna ortopédica. Algo que no le sería sencillo sino doloroso ya que por aquella época las extremidades ortopédicas no son lo que son hoy en día.

Foto: https://terryfox.org

​ A finales de 1979 Terry comenzó a preparar una carrera que denominó Maratón de la Esperanza con la que quería atravesar de punta a punta el territorio canadiense para dar a conocer y recaudar dinero para la investigación contra el cáncer. Su objetivo era obtener por lo menos un dólar canadiense por cada uno de los veinticuatro millones de habitantes de su país.

En abril del año siguiente (1980) comenzó su carrera, sin levantar ninguna expectación, en San Juan de Terranova,​ en el extremo oriental del país, y a partir de ahí corrió diariamente la distancia equivalente a un maratón completo, unos cuarenta y dos kilómetros.​ Tenía previsto terminar su empresa en Victoria (Columbia Británica), en septiembre, lo que hubiera supuesto un recorrido de unos 8000 km.​ Cuando Terry llegó a Ontario se había convertido en una estrella mediática en todo Canadá​ y aparecía en actos públicos junto con empresarios, atletas y políticos para recaudar fondos.

Terry Fox y el monumento conmemorativo erigido en las afueras de Thunder Bay junto al recorrido de la carretera Transcanadiense, y muy cerca del sitio donde Fox tuvo que abandonar su Maratón de la Esperanza. (redes sociales)

Sin embargo, debido a la extensión del cáncer a sus pulmones, tuvo que poner fin al Maratón de la Esperanza en las afueras de Thunder Bay,​ en la zona occidental de Ontario, después de un periplo de 143 días en los que recorrió 5373 kilómetros. Sus esperanzas de poder vencer la enfermedad y completar la carrera se truncaron cuando falleció nueve meses más tarde, sin haber llegado a cumplir veintitrés años.

Map: Chris Brackley/Canadian Geographic

Su hazaña atrajo la atención mundial y le granjeó la consideración de héroe nacional en Canadá.​ Obtuvo en vida numerosos reconocimientos: fue la persona más joven en ingresar, con el rango más elevado (el de companion), en la Orden de Canadá;​ ganó en 1980 el premio Lou Marsh al atleta canadiense más destacado​ y también se le distinguió como el «Canadian Newsmaker of the Year» , que distingue a la personalidad con mayor influencia en la actualidad canadiense durante el año en curso, tanto en 1980 como en 1981.

Su legado:

Tras su muerte, se dio su nombre a varios edificios, parques, y carreteras en todo el país. Dejó también un legado duradero,​ del que destaca la carrera Terry Fox, celebrada anualmente desde 1981 en más de sesenta países y en la que participan millones de personas.​ Se trata de la mayor carrera de un día destinada a la recaudación de fondos para la investigación contra el cáncer en todo el mundo,​ y hasta 2012 había recaudado 600 millones de dólares canadienses y actualmente sigue recaudando más de 20 millones de dólares anuales.

Si quieres más información, colaborar o participar puedes hacerlo en su web: https://terryfox.org/

 

 

Comentar