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Los diferentes tipos de pisada del corredor: Neutro, pronador o Supinador.

Todo corredor debe conocer cual es su tipo de pisada para adecuar sus zapatillas a esta y evitar lesiones a corto o largo plazo. Para ello es importante conocer si tu pisada es la de un corredor neutro, pronador o supinador.

¿Cómo puedo saber cuál es mi tipo de pisada?

El método más economico y rápido es mirar las suelas de tus zapatillas para ver qué parte se gasta más; si están más desgastadas por la parte de dentro, eres pronador, si lo están por la parte de fuera, eres supinador. Pero en la pisada, además de la inclinación, hay otros parámetros importantes como la velocidad del movimiento de rotación del hueso axis del pie y el peso del corredor; o incluso se puede ser supinador o pronador de un solo pie (por alguna lesión o por tener una pierna algo más larga que otra).
Por ello a la menor sospecha de pisada diferente es importante hacerse un estudio de la pisada. Puedes hacerlo en tiendas especializadas, pero también puedes acudir a un podólogo deportivo o a un fisioterapeuta.

Las lesiones más frecuentes incentivadas por la pisada se producen entre el tendón de aquiles y la rodilla, aunque una excesiva torsión de la rodilla también puede inducir a problemas en las caderas, ya que por esa zona pasan multitud de músculos, tendones, ligamentos y nervios.

Por todo esto, elegir tu calzado siempre según tu tipo de pisada es muy importante para evitar este tipo de lesiones.

Pisada neutra

Es una pisada eficiente por excelencia y la que tienen la mayoría de los corredores. También conocida como «pisada universal» es una pisada uniforme que reparte el impacto por toda la planta del pie.
Y es que el pie impacta contra el suelo por el lado exterior del talón y el cuerpo se apoya con todo su peso sobre la superficie central del pie. Si el ángulo que forma el talón con la pierna tiene una inclinación de menos de 3 grados, la pisada es prácticamente plana y el pie no sufre sobrecarga, ni en su parte interna ni en la externa.

Pronador

La segunda pisada mas común es la del corredor pronador. Y es que en realidad el pie está diseñado para pronar algo para absorber de este modo la presión derivada de la fuerza de la gravedad, en sentido descendente, y la fuerza del terreno, en sentido ascendente. En este tipo de pisada la parte exterior del talón es la zona del pie que impacta en primer término con el terreno, pero el pie gira de manera más o menos brusca, hacia el interior, lo que concentra el peso total del cuerpo a la zona interna del pie, provocando que el pie y el tobillo tengan dificultades para estabilizar el resto del cuerpo y el impacto no sea absorbido de manera tan eficaz como en la pisada neutra.
El impulso se realiza desde la parte interna y delantera del pie, usando sobre todo el dedo gordo. Si el tobillo se inclina hacia dentro más de 4 grados, estaremos ante una pronación moderada. En cambio, si se superan los 10 grados de inclinación, se tratará de hiperpronación.

Posibles lesiones

El pie del corredor pronador es el responsable del mayor número de lesiones, ya que la rotación del tobillo obliga a la tibia a realizar una torsión hacia el interior que tiene que frenar la rodilla con las consiguientes lesiones que eso acarrea. Algunas de las lesiones más comunes en los pronadores son tendinitis de la pata de ganso, tendinitis rotuliana y periostitis tibial, y fascitis plantar, también suelen aparecer ampollas.

Corrección de la pronación

En el caso de hiperpronación, ano podrá ser corregida sólo con unas zapatillas adecuadas sino que deberás acudir al podólogo quien te hará unas plantillas adecuadas para ayudar a corregir esta hiperpronación.

Supinador

Este tipo de pisada la menos frecuente de las tres mencionadas y afecta solo al 3 % de los corredores. Esta forma de pisar resulta porque el pie impacta contra el suelo por el lado exterior del talón y cuando te apoyas con todo tu peso sobre el pie, este sigue rotando hacia el exterior. Por ello con la supinación el pie pierde estabilidad generando además una tensión excesiva en la cadena externa del muslo que aumenta el riesgo de sufrir calambres y otras lesiones. Supinar en exceso va a reducir la capacidad natural del pie para absorber impactos, lo que es grave si se quiere hacer larga distancia y requerirá corrección con la ayuda de zapatillas decuadas y/o plantillas.

Posibles lesiones

El corredor supinador es más propenso a los callos, a tener dolores de menisco y sufrir tendinitis en los músculos peroneos (que se encuentran en la cara externa de la pantorrilla) y esguinces de tobillo. Debido a que los supinadores ejercen más presión en la parte externa de sus pies, serán más propensos también a las fracturas por estrés en el cuarto y/o quinto metatarsiano (los huesos grandes en el medio del pie conectados al cuarto dedo del pie y al dedo meñique).

Corrección de la Supinación

Como comentábamos en el anterior caso de la pronación, se podrá corregir con zapatillas adecuadas y tal vez sea necesaria la ayuda de unas plantillas correctoras. Pero para saber si son necesarias o no y cuales debes acudir a un podólogo.
Otros estudios afirma que el Yoga y sobre todo los estiramientos antes y después de correr ayudarán a prevenir lesiones en sóleos, gemelos, espinillas y tobillos

Estos son a grandes rasgos los tipos de pisada y sus diferencias y posibles implicaciones. Ahora te toca ir a tu Armario del Corredor, coger tus zapatillas y mirar la suela para ver qué tipo de pisada tienes: neutro pronador o supinador.

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